sábado, 22 de noviembre de 2014

DESFIBRILADOR SEMIAUTOMÁTICO

Ya que la mayoría de las emergencias cardíacas derivan de un ritmo anormal del corazón, el uso de un desfibrilador al comienzo de la resucitación aumenta en gran medida las posibilidades de sobrevivir, ayudando a que el corazón recupere su ritmo normal.
Aunque a todos nos venga a la mente la imagen cinematográfica del sanitario con dos planchas de metal que hacen convulsionar al accidentado tras un grito de ¡Atrás!, lo cierto es que hoy en día podemos encontrar desfibriladores en cualquier espacio público (aeropuertos, centros comerciales...). Se trata de desfibriladores automatizados (a.k.a. desfibrilador semiautomático o DESA), que pueden ser usados por cualquier persona (sí, por ti también), siguiendo unos pasos claros que el mismo dispositivo va indicando.
Te preguntarás, ¿cuándo debo usar el DESA? Pongámonos en situación... Estamos ante una persona inconsciente y ya hemos llamado al 112, hemos iniciado la resucitación cardiopulmonar pero la víctima sigue inconsciente y no respira; que no cunda el pánico (todavía), hay un DESA disponible. Lo único que hay que hacer es encenderlo y seguir las instrucciones, y va a ser el mismo dispositivo el que analice el ritmo del corazón e indique si es necesario y cuándo realizar la descarga. ¿Que no te lo crees? Atento a este vídeo:



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