domingo, 21 de diciembre de 2014

ASPIRADOR ELÉCTRICO DE SECRECIONES


El aspirador eléctrico de secreciones es un instrumento que se utiliza en los accidentados cuyo fin consiste primordialmente en la eliminación de secreciones de la cavidad oral. Hay ocasiones en las que son necesarias técnicas manuales para la extración de dichos cuerpos; siempre que estén visibles y no supongan algún peligro para la víctima. Siempre que utilicemos este dispositvo, debemos mantener al paciente en hiperextensión cervical para ayudar a la permeabilidad de las vías respiratorias.
La aspiración se lleva a cabo por la conexión que establece dicho aparato con una fuente encargada de la transmisión  de la energía necesaria. Existen dos tipos de aspiradores eléctricos: los autónomos y los no autónomos.
Mientras que los autónomos poseen un acumulador de energía y, por ello, pueden utilizarse sin la necesidad de estar conectado a la fuente de infección durante un cierto tiempo (un aspirador eléctrico portátil). Los no autónomos no poseen acumulador de energía, por ello, no puede utilizarse si no está conectado a la fuente de energía.
Ambos aspiradores constan de una serie de componentes entre los que podemos destacar:
  •  Sistema de aspiración: es en encargado de generar la energía necesaria para la aspiración.
  • frasco recolector de secreciones: donde se acumulan las secrecciones aspiradas. Hay diversas formas y tamaños.
  • vacuómetro: registra el nivel de vacío sobre el paciente.
  • mando regulador de vacío.
  • válvula de seguridad: obstruye la aspiración cuando el vaso está lleno.
  • cánula de aspiración : parte del aspirador eléctrico de secreciones que se sitúa en la cavidad oral del accidentado. Es un tubo de material de plástico, hueco y flexible que termina con un agujero en el centro. Dicha parte se conecta con el tubo procedente de la fuente de energía; la cánula de aspiración es el componente que el socorrista cogerá en su mano para la aspiración del paciente manteniéndolo en movimiento. Dicha cánula es desechable.
¿ Como debemos utilizarlo? Atentos/as a este vídeo.

 



Para más información: http://www.hospitaladomicilio.com/articulos.php?noti=%C2%BFC%C3%B3mo%20se%20Usa%20el%20Aspirador%20de%20Secreciones?  

    EXTRACCIÓN DE GRANOS

    El tema de hoy es morboso y asqueroso a partes iguales. Porque todos hemos sentido en alguna ocasión ese impulso irrefrenable por explotar un grano, y esa sensación de completa satisfacción cuando lentamente se retuerce saliendo de nuestros poros...
    Por si aún no os habéis dado cuenta, esta entrada no es apta para sensibles, así que si no estáis seguros de cómo reaccionará vuestro estómago a lo que vais a ver a continuación, absteneos. Los que decidáis seguir adelante, avisados estáis.
    Aquí no estamos para chorradas, y si hablamos de granos hablamos de GRANOS: infectados, hinchados, enrojecidos, con la cabeza a la vista, que duelen y que están pidiendo a gritos ser explotados. De todos es bien sabido que los granos no se deben explotar, pues andar toca que te toca en ellos no hace más que diseminar la suciedad (provocando la aparición de nuevos granos) y dejar cicatrices en la piel. Pero en contadas ocasiones aparece uno distinto al resto (más grande, más doloroso, o simplemente situado en un lugar estratégico como la punta de la nariz) y seamos realistas, lo vamos a explotar. Y ya puestos, hagámoslo bien.
    Lo primero que debemos tener en cuenta es que un grano es una pequeña infección que sale al exterior en forma de pus, y que no debemos explotarlo mientras ese pus no esté a la vista (se ve un puntito blanco). Y para deshacernos de él, debemos seguir los siguientes pasos:

    1. Reblandecer la piel: esto lo conseguiremos con calor, ya sea una ducha caliente o un baño de vapor.
    2. Ayudarnos de una aguja desinfectada para abrir un agujero por donde dejar salir el pus (este paso no es imprescindible).
    3. Con la ayuda de gasas impregnadas en un poco de alcohol, produciremos presión sobre la zona hasta extraer todo el pus. Sabremos que no queda nada cuando salga una gota de sangre limpia (esto es importante, porque de quedar un poco dentro, el grano volvería a renacer de sus cenizas cual fénix, y no es plan).
    4. Tras la extracción, limpiaremos la zona con alcohol y después aplicaremos algún producto astringente para cerrar el poro (hay muchas cremas y tónicos en el mercado, no voy a hacer publicidad), y esperaremos a que cure sólo, sin manosear la zona.
    Es importante no hacerlo con los dedos, sino con gasas o pañuelos, que absorberán todo el contenido sin infectar la piel circundante. Así como protegernos con guantes si vamos a explotar el grano de otra persona, y si te pones tiquismiquis puedes utilizar gafas protectoras y mascarilla también (con algunos es altamente recomendable por el riesgo de explosión).
    Y porque no podía acabar esta entrada sin deleitaros con alguno de mis vídeos de granos favoritos, ahí os va uno, para acabar con un buen sabor de boca.

    CUERPO EXTRAÑO EN LOS OÍDOS

    En esta entrada hablaremos sobre la entrada de cuerpos extraños en los oídos. Las causas más comunes de la entrada de estos cuerpos son:
    • La introducción de pequeños objetos, como juguetes o piezas de joyería.
    • Pequeños insectos.
                                           

    En este último caso la persona puede notar dolor, disminución de la audición y escuchar un zumbido. En caso de ser un pequeño objeto, la víctima notará dolor al mover la cabeza, y también disminución de la audición.

    ¿Qué debemos hacer?

    Lo primero es tener claro qué clase de objeto se ha introducido en el oído. Si se trata de un insecto lo que debemos hacer es inclinar la cabeza hacia el lado del oído sano, y echar tres o cuatro gotas de aceite de oliva o aceite para bebés. Después inclinar la cabeza hacia el otro lado, y esperar a que el aceite arrastre al insecto y salga.

                                            

    Si lo que tenemos alojado se trata de un pequeño objeto, la única solución es inclinar la cabeza hacia el lado del oído afectado y esperar que caiga por sí solo. Si esto no funciona, acudir al médico.

    Hay también ciertas cosas que no debemos hacer, como introducir pinzas o los dedos para sacar el objeto, a menos que esté se pueda ver totalmente, y aún así es recomendable acudir más tarde al médico para asegurarse de que hemos extraído todo el objeto. Otra cosa que no debemos hacer es aplicar gotas o pomadas óticas.

                                


    CONGELACIONES LOCALES

    Las congelaciones locales o quemaduras por acción del frío afectan a las zonas distales del cuerpo humano.

                                           

    La gravedad de la congelaciones depende de la acción de las temperaturas bajas pero también de la humedad, el viento, la edad, el tiempo de exposición, la compresión de la ropa, el estado de nutrición, la falta de ejercicio, la resistencia, la constitución física, la inmovilidad, ciertas patologías, drogas y alcohol.
    Las congelaciones pueden ser de primer, segundo y tercer grado dependiendo de la profundidad y del tipo de lesiones.

                            

    Si nos encontramos ante un caso de congelaciones locales debemos rescatar a la víctima y llevarla a un lugar caliente, retirar los objetos que puedan comprimirle, sacarle la ropa húmeda y cambiársela por una seca, darle de beber líquidos con azúcar y calientes, si la quemadura es de primer grado vendamos la lesión con algodón para darle calor.
    Si la quemadura es de segundo o tercer grado tenemos que calentar la zona afectada dándole un baño caliente (20-40 grados). Sacar y envolver la zona afectada, mantener el miembro lesionado elevado para disminuir el edema por último debemos trasladar a la víctima a un centro sanitario.

    Debemos tener en cuenta que no podemos exponer la zona directa al calor, tampoco debemos frotar la zona afectada ni romper las ampollas, tampoco es recomendable sacar los zapatos si la lesión afecta a los pies ni darle al accidentado alcohol (tradicionalmente se creía que el alcohol hacía entrar en calor).

    Las congelaciones pueden ser reversibles si aplicamos calor a la zona afectada y se vuelve a activar la circulación recuerándose de la vasoconstricción del inicio. Pero si se produce la necrosis de los tejidos, estos se dañan y no se recuperan aunque apliquemos calor.