jueves, 11 de diciembre de 2014

TÉCNICAS DE INMOVILIZACIÓN 2


Hoy vamos a seguir con las técnicas de inmovilización con dos nuevos instrumentos: férulas hinchables o neumáticas y camilla de cuchara.

Las primeras están compuestas de nylon o plástico, y presentan una válvula de sencilla manipulación que es la encargada de controlar la salida y entrada del aire. Constan de diversas cámaras de aire, por lo que se van a ajustar mejor a la zona lesionada. Las férulas se inflan e hinchan después de colocarlas en la extremidad dañada. Debemos inflar la férula hasta una presión que al apoyar el dedo sobre ella forme una pequeña depresión menor a 1 cm.


La segunda técnica que vamos a explicar hoy es la camilla de cuchara o camilla de tijera.

Son camillas rígidas que sirven para la movilización de los accidentados que se encuentran tumbados. con palas cóncavas separadas (formadas de aluminio) permitiendo situarla por debajo del paciente realizando el mínimo esfuerzo posible. La zona abierta permite que la columna vertebral pueda recibir rayos X durante la inmovilización de la víctima.


Cuando la vayamos a utilizar colocaremos la camilla a un lado del paciente, para ajustarla telescópicamente. Hay que ajustarla para que la cabeza quede a la altura de sus palas, al igual que los pies.
Cuando lo tengamos ajustado separamos sus dos mitades y las ponemos a cada lado del paciente. A un lado se colocará una de las personas para traccionar el tronco, mientras el otro arrastra la mitad correspondiente por debajo del paciente. Después haremos lo mismo con la otra mitad. Una vez que hayamos colocado las palas, tenemos que cerrar la camilla, sin hacerlo bruzcamente, empezando por el cierre de la cabeza. Cuando vayamos a cerrar la camilla, apretaremos el gatillo del cierre para no sacudir a la víctima. Asegurarse de que los cierres están bien cerrados antes de elevar la camilla. Aunque esta camilla tiene buena estabilidad para la víctima, es obligatorio asegurarla con las correas.

  

No hay comentarios:

Publicar un comentario