viernes, 12 de diciembre de 2014

ACCIDENTE CEREBRO VASCULAR

El ACV, ictus o apoplejía es la interrupción de la circulación de sangre al SNC, produciendo daños a sus funciones.

Los principales signos y síntomas dependiendo de la zona dañada son pueden ser motores, sensoriales o sensitivo-motores. Entre ellos tenemos:

Dificultad en la deglución y en el habla, debilidad del movimiento de la cara o de algún miembro, cefalea, contusión, deambulación difícil, movimiento asimétrico de la boca.

Cuando el ictus es leve podemos no notar los síntomas, los principales son desorientación leve, parestesias, amnesia breve, escasa debilidad muscular.

Según la causa que produzca el ACV tenemos dos tipos:

ACV isquémico: Se produce cuando un vaso sanguíneo que irriga al cerebro se obstruye por un coágulo de sangre.
En este vídeo os explican de forma más detallada el ACV isquémico.

ACV hemorrágico: Se produce cuando un vaso sanguíneo del cerebro se debilita y rompe, así la sangre escapa hacia el cerebro. Puede ser producido por hipertensión o por un aneurisma.
Pinchad aquí si quereis más información acerca del ACV hemorrágico.

Ante un caso de ictus en el que la víctima está consciente lo tumbaremos con la parte superior del cuerpo más elevada. Si el ACV afecta a la cara tenemos que recoger la saliva por el lado afectado con una toallita. En caso de que la víctima esté inconsciente tenemos que comenzar a realizar la RCP, teniendo especial cuidado en las ventilaciones. A continuación avisaremos al 112 y controlaremos las constantes vitales de la víctima y aflojaremos su ropa.

En este enlace aprenderemos como detectar un ictus para poder actuar de forma rápida.



No hay comentarios:

Publicar un comentario