Pueden ser tanto externas como internas. Las hemorroides externas se encuentran debajo del esfínter anal, y las hemorroides internas pueden salir a través de éste.
Fundamentalmente las externas no dan síntomas, y cuando lo hacen es la típica hemorragia de sangre muy roja y el dolor después de defecar, igual que el picor.
Normalmente no suelen dar problemas y no requieren tratamiento. Aún así está bien seguir una serie de recomendaciones:
- Tomar medidas higiénicas: mantener limpia la zona, evitando el frotamiento excesivo con el papel higiénico y toallas, realizando lavados frecuentes y evitando estar de pie o sentado demasiado tiempo.
- Dieta: Sobre todo evitar tomar alcohol y comidas picantes. Es bueno llevar una dieta rica en fibra y beber muchos líquidos.
- Regulación intestinal: Sin caer en el extreñimiento ni en la diarrea.
Si las hemorroides llegan a producir síntomas se aconseja realizar baños de agua tibia durante 15 minutos tres veces al día. Si el dolor es muy intenso es recomendable reposo absoluto y tomar algún analgésico general.
Acudir al médico si se considera necesario.
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